Inconciente numérico

Los números son engañosos. No son exactos, como dicen las ciencias duras. Hay momentos en que la mente se marea y las emociones salen despedidas con error. Por ejemplo, ¿es posible contar los orgasmos? ¿Y qué sentido podría tener contabilizar esos estados? ¿Contribuiría al sistema erótico realizar un cuadro sinóptico? A algunas mujeres contar las distrae de la conciencia del supuesto pecado que estarían cometiendo. Entonces  contar se convierte en adaptativo. Cuando  hay que esperar numerar da un alivio temporario.

Otras veces contar es el ritmo. Cuando a una la están por operar y tiene miedo a no volver, seguir la ruta numérica puede ser de utilidad para no perder la compostura. En eso el número se acerca al poema. Sin embargo, aunque trate de contar la cantidad de ovejas que pasan por encima de la cama, el número vuelve a su naturaleza. Se funde con el Uno del sueño.

Podría multiplicar por cien la cantidad de personas que me han desilusionado pero no alcanzarían los números para dar una cifra certera de la  estupidez que hay en el mundo. Quizás sea directamente proporcional a la obsecuencia y a los minutos perdidos tratando de torcer destinos. Con los dedos de una mano cuento a los buenos.

¿Cuántos pacientes son más felices con los tratamientos? ¿Cuántos lectores se sienten más plenos después de leer una novela? Para responder a estas preguntas, tendría que considerar dos variables que no se pueden medir: el sincero sentimiento interno y la capacidad de mentir. En este caso, el problema no es el número sino el instrumento de medición.

También tenemos problemas con los infinitos. En esa zona incluyo a los cereales y al arroz con leche. Una vez que una se zambulle en ellos, no hay cuenta ni centímetros que detengan.

La única forma que encuentro para que los números expresen emociones es si una es capaz de someterlos a sus propias reglas. Una de las mías es que la tecnología no es clara ni infalible porque involucra el deseo y sobre todo porque casi nadie sabe explicártela con amor, es decir, paciencia. Si me dan amor, aprendo cualquier cosa. Sino, por ensayo y feo error, soy víctima del vil sistema binario.

Una vez cometí un error con mi home banking. Aparecía como deuda algo que estaba pago y lo pagué dos veces. Nadie me avisó. Yo confié en el sistema. El primer pago fue justo, el segundo inútil. Porque aún castigándome por el placer, no logré dividir sus múltiplos. Hay pagos que no se saldan con números, matemáticas extrañas.

Posted by

I make a difference from image consulting because I connect your external image with the internal one. Clothes and Fashion is not just a superficial thing but this surface is related with your stories and wishes.

One thought on “Inconciente numérico

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s