“Estoy complicada, estoy restringida, la próxima será”

A: Me encantaría pero no tengo dinero.

B: Venite a la demostración gratis

A: Cuándo es?

B: Este mes hay 3 oportunidades, una el miércoles

A: No puedo los miércoles. Si hacés un sábado avisame. Estoy complicada.

B: Sábado dentro de 15 días, a las 14

A: Ah no, a esa hora duermo la siesta.

B: Entonces te conviene arreglar un horario personalizado.

A: Estoy restringida, ¡no puedo entrar en gastos! Pero me encantaría…

B: Esto no es un gasto sino una inversión, porque las actividades que involucran tu deseo tienen una devolución invaluable para vos, saber qué querés, ser cada vez más deseante.

A: Tenés razón, pero no entiendo qué me estás proponiendo.

B:  Lo más probable es que te niegues a esta actividad y después termines gastando la misma plata en puchos, ropa de forma compulsiva o gastos de último momento en cosas sin sentido.

A: No entiendo, no soy yo,  es la sociedad la que me tienta al consumismo.

B: Estas cosas cuestan ser entendidas, es normal. ¿Te acordás del Pdf que te envié? Te vuelvo a contar.

A: Lo miré por arriba, es que no tengo un minuto.

B: Me acomodo al Tetris de tu vida. ¿Domingo a medianoche o a las 7 AM?

A:  En realidad no es para mí, yo la tengo clara, voy al gym, soy madre y artista.

B: Cuánto más clara la tengas, mayor  provecho vas a sacar de las actividades placenteras. Es como el entrenamiento físico, al comienzo cuesta, pero después cuánto más entrenada estás, más disfrutás de bailar, correr, etc.

A:  Oh, la próxima será, siempre hay otra oportunidad. ¡Avisame que me interesa!

B:  Lamentablemente no siempre hay otra oportunidad ni la vida es un sinfín de trenes que se repiten. Si te interesa, chequeá el blog o la página de Fb

 

Las seres humanas somos máquinas de perder. Valoramos lo que tenemos cuando lo perdemos. Vivimos en un automático impregnado de pensamiento mágico “siempre hay otra oportunidad”, fumamos como si a nosotros “no nos fuera a pasar”, nos creemos completas, que no necesitamos nada porque sabemos cómo vivir, somos capaces de desperdiciar excelentes oportunidades por simple vagancia o esperando algo mejor. No vemos los elefantes que tenemos delante de las orejas y la mayoría de las veces los vemos y nos hacemos las tontas porque no los queremos ver. La salud se valora cuando viene la enfermedad, el trabajo cuando no tenemos dinero, los hombres buenos, esos se valoran sólo en extrañas circunstancias ya que es conocida la tendencia femenina a engancharse con hombres que no saben amar. Esa tendencia femenina considera como aburridos a los hombres buenos y simples, pero en los momentos en los que las papas queman, pedimos al pan, pan y al vino, vino.

Si te sentís identificada o alguna vez te pasó de valorar lo que tenés cuando lo perdiste, quizás este artículo te puede servir de algo. Si nunca perdiste nada, es posible que seas del escaso grupo de personas que ya nacen valorando la vida o bien que aún no hiciste el click mental. ¿Será porque tuve un cáncer que tengo una visión más inmediata de la vida? Seguro que no, porque hay gente que lo tuvo y no es así.

  

“Estoy complicada”, “Estoy restringida”, son las frases más frecuentes que escuché en las últimas semanas, luego de haber invitado en varias oportunidades a distintas mujeres a realizar actividades de AmorSexoyDeseo o haber sugerido el comienzo de una terapia, en muchos casos situaciones de las que ellas mismas habían pedido participar. Entonces, empecé a preguntarme a qué se podría deber esta respuesta frecuente.  

Noto que todas las que me habían dado estas respuestas previamente se habían manifestado más que contentas con las actividades. De hecho algunas habían pedido que por favor se les avisara todas las veces que sea necesario, una cuestión bastante poco práctica ya que sería mucho más funcional que consulten el blog o las redes sociales antes que yo avisar una por una.

Pero en las leyes del deseo lo que escasea es la practicidad, por el contrario los obstáculos y los enredos son lo que más abunda ya que son parte del pavoneo sexual entre miedos, vergüenzas, insatisfacciones, inseguridades,  que sí-que no y en algunas de esas vueltas, ya casi al límite, quizás me sumo. Cuesta asumir el propio deseo, salir a buscarlo y sostenerlo. Otras veces lo que se busca es simplemente “ser invitada”, ser seducida, en un juego que nunca se concreta como sucede con la histeria en el plano sexual. 

Cuestioné el contenido y la forma de mis invitaciones y sigo haciéndolo. Me pregunté si quizás mi insistencia estaba produciendo el efecto contrario al deseado, pero la verdad es que también probé la ausencia de invitación e incluso la dosificación personalizada, con los mismos resultados. Y es muy probable que si ahora les preguntara, me dirían “¡queremos un video haciendo la vertical y doble mortero, seguro que de esa forma me causas el deseo!”. Luego seguiríamos en la misma postergación como parte de la resistencia o restricciones al deseo.

El obstáculo más común a realizar actividades transformadoras reside en el criterio de realidad que muchas argumentaron, la “vida difícil”, los hijos, la casa, el trabajo, incluso el clima. Algo similar  sucede cuando un paciente tiene un dolor o un malestar  X y el médico, luego de hacerle todos los estudios, le dice “Usted no tiene nada”.  Doctores, dicen los psicólogos o los paliativistas, tiene un gran dolor emocional entramado a un dolor físico, ¿eso les parece nada? De la misma forma, los hijos, el trabajo, la casa, las tormentas o los maridos son situaciones reales con las que lidiar pero ¿cuántas veces dejás para último momento una situación doméstica y entonces explota justo en el momento en que vos podrías hacer una actividad placentera o diferente? En estos casos, la realidad se ve teñida de  “complicaciones”  que podrían evitarse si fueras consciente de las resistencias a organizar el placer o a salir del terreno de lo conocido. Queremos siempre lo mismo y luego nos quejamos de la uniformidad de la vida. Hacer algo diferente nos confronta con nuestras propios placeres rígidos. Muchas veces los hijos son la excusa contrafóbica perfecta en la foto de perfil de una mujer. Pero, ¿qué pasa chicas con sus propias imágenes y sus propios deseos?

Buenos Aires, ciudad donde vivo, es una de las ciudades del mundo con mayor actividad cultural y con una enorme cantidad de oferta en cuanto a actividades gratuitas. Sin embargo el teatro independiente está sostenido mayormente por una red de amigos que se ven las obras mutuamente. Si no te dedicás de forma profesional al arte, ¿a cuántas actividades culturales asistís por semana? Mejor pregunto por mes o por año. Y si hacés actividades artísticas o sos artista, ¿cuantas de esas actividades realizás con conciencia productiva y no meramente reproductiva?

 Freud estableció que el tiempo y el dinero en psicoanálisis son parte del encuadre de cualquier tratamiento porque es ahí donde se apoyan la resistencias para hacer el análisis, o cualquier otra actividad que involucre al deseo. Chicas, me están haciendo bailar con sus tiempos y sus dineros, con la forma extraña de pedir una cosa y después rechazarla. Pienso en largar todo esto y ponerme a vender fast food, pero seguro que cuando le entregue la hamburguesa a la chica le diría, ¿cuándo te hiciste ese color de pelo, fue en el mismo momento en que empezaste a vestirte de negro?

 

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I make a difference from image consulting because I connect your external image with the internal one. Clothes and Fashion is not just a superficial thing but this surface is related with your stories and wishes.

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