cómo llegué a Historia de Tu moda

Una vez dije que ningún hombre se iba a meter en mi placard. Recientemente yo misma metí a mi novio en lo que él llamó, su “embajada” en mi ropero: un cajón delimitado para guardar sus cosas. Un placard no es simplemente un mueble sino casi un cuerpo, la representación de nuestro cuerpo, formado por distintas partes, vestido con distintos estilos según la época.

Siempre fui fashion fan. Cuando realicé mi Residencia, en el hospital me reconocían por mis polleras a lunares o mis cambios de hair looks. En climas tan hostiles y anónimos, la ropa era un estímulo e incluso un antídoto para sobrevivir.

La ropa no es algo meramente superficial como habitualmente se cree, sino que esa superficie está íntimamente conectada con nuestros deseos. La imagen de una persona tiene una función inconciente que se forja en los bebés, durante del estadio del espejo.

En cierto momento, participé de una investigación acerca del Narcisismo en la Universidad de Palermo (Buenos Aires)  y formé parte de unas conferencias en las que discutimos acerca de la pertinencia de la imagen en relación a los Ideales. Ya en ese momento me parecía que la imagen no era un simple copio y pego. Mucho menos que la moda fuera un dejarse llevar por las tendencias sino que estaba en íntimo vínculo con el inconciente. Pero el narcisismo tiene y tendrá mala prensa.

Comencé a observar mi placard y me di cuenta que en los momentos de mayor confusión de mi vida, había explotado de colores y estampados que no se orientaban bajo ningún ordenamiento. Casi no usaba negro, justamente en el momento más negro de mi vida.

Por otro lado, algunas de mis pacientes que en general eran mujeres, manifestaban un cambio significativo en su imagen a medida que el análisis avanzaba. Por lo que certifiqué el vínculo de lo externo con lo interno.

Estas cuestiones me hicieron pensar que cada una tiene una historia en su placard, muchas veces detenida en ropas eternas de otros tiempos aunque no se usen -la famosa acumulación- y que es posible realizar una historización a través de estos objetos de deseo.  En otros casos, el recambio es constante llegando incluso a regalar prendas nunca usadas. Compras por compulsión, vinculadas a la angustia que puede provocar el vacío. Las ropas son el ropaje de nuestro “yo” que tiene necesidades particulares de camuflaje de acuerdo al momento que esté viviendo.

Entonces me dije, si con la terapia se pueden producir cambios de adentro hacia afuera, ¿por qué no producirlos de afuera hacia adentro? Mis estudios de Programación Neurolinguística y mis prácticas de performance,  marcaron la posibilidad de conectar a las mujeres desde la sensorialidad, la percepción del afuera, hacia adentro, completando el sentido inverso. De esta forma nació Historia de Tu moda, una herramienta para poder disponer de tu placard de recursos en un sentido más amplio.

Hacé click acá para obtener mayor información

 

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I make a difference from image consulting because I connect your external image with the internal one. Clothes and Fashion is not just a superficial thing but this surface is related with your stories and wishes.

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