lgp (las guerras púdicas)

Cabeza-Concepto y Dirección: Lorena Croceri.
Performers investigadorxs en función teta_radioactiva (5):
Maria Florencia Tenaglia  
Diana Grieco
Ana Romans
Leticia Gurfinkiel 
Catalina Corredor

 

 

Lgp es una forma bélica de hacer con el deseo, un procedimiento alrededor de algunos principios y finales, una guerra contra el sistema represor patriarcal, capitalista, racionalista que tildándolo de exigente, inentendible lo denigra a los márgenes del arte visual. 

 

Esa trinchera es una forma integrada de resistencia contra la neurosis patriarcal que nos quieren heredar, dejándonos permanentemente manija de perfo, manija de algo real que muta entre lo imaginario y lo simbólico sin fronteras claras dentro de una paleta retrofuturista porque el pasado ya fue pero nos vuelve con nuevos condimentos.  Pudor es lo que nos quieren provocar, es esa barrera entre el exceso y el deseo de mirar, obstáculo y motor de guerra que al ser conceptualizado como perfosentimiento permite el reingreso del cuerpo al arte contemporáneo y del psicoanálisis a la práctica artística. 

 

 

lgp es un plan de lucha:

 

-la Estrategia de la performance como articuladorx de obras

-la Táctica de lo siniestro y lo erótico en la produccción de imágenes

-una Política del caos ya que los objetos no existen en sí fuera del espacio instalativo

 

Es una instalación que comienza de una forma y termina de otra, que registra el paso del tiempo y los tiempos de presentación que se vuelven relato y luego ese relato presentación. Del lado de Marguerite Duras, entiende el deseo como una fuerza constante que si cristaliza es sólo para que lo efímero pueda ser registrado en un instante. 

 

No resonamos con las tipologías binarias que intentan encontrar oposición entre la obra y el proceso de realizarlas sino que derivamos entre les contrapuntos para entrenar una forma que abre elasticidad entre costuras a riesgo de romperlas.

 

No queremos más teatro en la vida sino que queremos volver a traer la perfo a la vida, de donde la sacan cada vez que un niñe crece o el cuerpo de la obra es reprimidx.  La perfo del deseo, la perfo de la culpa, de la duda, del narcisismo. Estados performáticos, mutaciones de estados deseantes a través del uso del traje que al estilo de los parangolés de Oiticica producen nuevos cuerpos o identificaciones en movimiento.

 

No es terapia, es una integración de ingredientes reales, simbólicos, imaginarios que rompen los moldes ideales del deseo, quemándonos con el líquido caliente del amor y realizando la perfo del sexo siempre de la misma mejor forma. 

 

*Proyecto seleccionado en la convocatoria PIPA, proyecto Audaz para realizar una residencia en Fundación Cazadores en Agosto de 2019. Instalación activada con performance