El deseo, postergación o impulso

  Quizás alguna vez compraste algo y lo guardaste por mucho tiempo para una “ocasión especial”, saboreando el placer de postergar “el estreno” para esa fiesta que se celebra una vez al año. En el otro extremo, te dejaste llevar por los impulsos, “me lo llevo puesto” y saliste del local con el buzo nuevo en tu piel aunque hiciera calor. De esa forma, cuando llegaron ocasiones realmente especiales, ya lo habías usado la prenda para ir a la pileta. Y entonces volvés a comprar una y otra vez para tener siempre algo NUEVO. Como te expliqué en el video “Sabías…